La experiencia en el Amazonas ha sido para nosotros una de las partes más emocionantes de todo el viaje. En poco más de una hora llegamos en avión de Lima a Iquitos, es increíble la bofetada de calor y humedad que se siente cuando llegas allí. Por suerte a nuestra llegada nos recibió un Mototaxi para acercarnos al centro mientras nos daba el fresquito en la cara, ¡con la ganas que teníamos de montarnos en uno!
Iquitos está en mitad de la selva amazónica y presume de ser la ciudad más grande de Latinoamérica a la que solo se puede acceder por barco o por avión. Este es el motivo por el que en la ciudad apenas hay coches, los Mototaxis son los reyes de la carretera! Paseando por la ciudad estuvimos un día y pudimos ver la vida que tiene, con un rollo totalmente tropical e indígena. Visitamos el barrio de Belén, una de las zonas más pobres, pero muy especial ya que está construido en terreno inundable, las casas son flotantes y los lugareños lo llaman la Venecia del amazonas. Además en Belén hay un mercado diario para pasear en el que te puedes comprar un cuarto de kilo de caimán, tres piezas de piraña para hacerlas a la plancha, una piel de jaguar pa tu salón… to mu exótico.
Podemos decir que en esto de los “tours” a veces se tiene suerte y a veces no tanta, y en este caso la aventura nos salió excelente! Al llegar a la agencia nos recibió nuestro guía, al que no tuvimos que compartir con ningún gringo! Juntos nos montamos en una lancha que nos llevó 100 km navegando por el Amazonas hasta nuestro maravilloso Lodge, y cual fue nuestra sorpresa al averiguar que el Lodge era ENTERO para nosotros!! Con servicio de camareros (que rico el pez gato que preparaban!), zona de hamacas, y nuestra barquita para los paseos diarios con nuestro guía personal, un LUJO total, éramos los reyes de la selva! Allí estuvimos 100% desconectados, sin internet, sin móviles, sin gente, y sin luz! Las noches se iluminaban con lamparitas de aceite J
Pasamos así 3 maravillosos días que la verdad se nos han hecho cortos. Hemos visto muchos animales, pero de entre ellos nos enamoró el perezoso, una especie de mono pero se parece más a ET. El guía siempre veía a to los animales por camuflados que estuvieran, iguanas, tarántulas del tamaño de nuestra mano, hormigas bala, monos, muchas aves… Cuando vio al perezoso más o menos al alcance, trepó por el árbol cual Tarzán, y nos lo bajó para acariciarlo! A un animalillo extraño y salvaje!! Flipamos en colores!!
Y también flipamos al ver el atardecer de mil colores en la quietud del rio Amazonas montado en una barca, flipamos con las excursiones nocturnas en busca de anacondas, flipamos viendo delfines grises y rosas nadando a nuestro lado, flipamos con el sonido de la selva por la noche… aunque en realidad, con esto último, dormimos más que flipamos, es muuuuuuuuuuuy relajante el sonido de la selva de fondo mientras uno está tirao en la camita con su mosquitera.













10 mayo 2010 a las 6:47 pm |
Hola viajeros!!!
) así que disfrutad de todos esos lugares de mi parte!! Ademas veo que disfrutasteis también la maravillosa vista de los cóndores volando… Sin duda uno de los mejores momentos de mi viaje por el norte de Chile, Bolivia y Perú.
Madre mía que envidia me está entrando viendo los sitios que estáis visitando… Yo estuve en Perú y Bolivia, pero me quedaron muchas cosas por ver (No pude ir al Machu Pichu
Después de leer el artículo que escribisteis sobre Santiago debo daros la razón sobre lo que decís, Santiago es una ciudad donde hay que vivir, con el paso de los dias vas conociendo lugares maravilloso, por no hablar de la gente chilena que es muy “buena onda”, además en los alrededores hay mil lugares fantásticos que visitar.
Bueno majos, os dejo que he quedado para comer. Un saludo y abrazo fuerte para los dos!! Nos vemos!!