Hasta el próximo viaje…

20 julio 2010

Después de un mes de vuelta en España, escribimos este post de despedida para cerrar una etapa muy importante de nuestras vidas. Nos ponemos a recordar cuáles fueron los motivos que nos llevaron a irnos. Queríamos cambiarlo todo, hacer cosas nuevas que no tuvieran nada que ver con nuestra rutina madrileña, que cada día fuera distinto, conocer y aprender de la gente, pero sobre todo, no tener que mirar el reloj ni el calendario… Esto no fue tan fácil, pero poco a poco fuimos aprendiendo a dejarnos llevar…

Es irónico que el viaje más largo hecho por el hombre, el viaje a la luna, le llevó precisamente a tener una perspectiva diferente de la tierra. A nosotros nos ha pasado eso también, estar lejos tanto tiempo nos ha hecho ver nuestra casa de otro modo, no sabemos lo que tenemos. No es que sea mejor ni peor que cualquier sitio, pero creemos que hasta el más viajero, está muy arraigado al lugar de donde es….

La verdad es que los lugares, las experiencias y los sentimientos de estos 8 meses nos han cambiado por dentro, ha sido poco a poco, e imagino que nos iremos dando cuenta a lo largo de los meses, incluso años, como nos ha marcado este viaje. La alegría de viajar es la sorpresa, un momento de felicidad que todos hemos sentido cuando nos hemos visto de repente en un lugar que no tiene nada que ver con nuestra cultura o nuestro entorno. Esa felicidad no se puede mantener, pero marcará tu espíritu en tu memoria sin que te des cuenta. Es un sentimiento muy íntimo y difícil de transmitir, pero en nuestro caso que lo hemos compartido el uno con el otro, es algo que tendremos para siempre. Muchos de esos momentos os los hemos contado a través del blog: cuando llegamos a casa de Thais y nos dimos cuenta de que nuestro viaje había comenzado, las batucadas con nuestro profe Macambira, mojarnos en las cataratas de Iguazú, capturar un perezoso en el amazonas, la hospitalidad de las personas que nos abrieron su casa como si fuera la nuestra, y la amistad de los que compartieron su camino con nosotros…

Y aunque el balance es superpositivo, también hemos sufrido ein? Hemos tenido gastroenteritis de 10 días (eso Javi), hemos cogido pulgas (eso Yoly), nos han timado como a chinos, nos han visto como monederos con patas, hemos tenido que regatear hasta la saciedad, hemos dormido en lugares “inmundos”, hemos perdido la paciencia con los demás y con nosotros mismos, hemos pasado decenas de horas en autobuses campo a través, y hasta hemos vivido un terremoto! Y sobre todo, hemos echado mucho de menos a nuestra gente…

Pero claro, el camino difícil te aporta tanto como los buenos momentos y el viaje no sería lo mismo sin esa parte “chunga” de donde salen las mejores anécdotas.

Y ahora que estamos de vuelta, el tiempo se acelera una barbaridad, vuelves a medirlo en fines de semana, se te escapa de las manos, y poco a poco, vas chocando con la realidad, volviendo a poner los pies en la tierra. Tienes la sensación de que estabas aquí ayer, pero en realidad ha pasado mucho tiempo para ti. Menos mal que con un poquito de playa y con la familia y los colegas cerca, todo se hace más fácil. No se si hemos vuelto con mucho en claro de cómo queremos seguir con nuestras vidas, pero lo cierto es que nunca nos arrepentiremos de haberlo parado todo para pensar y para disfrutar el uno del otro y de la vida.

PD: os dejamos una cancioncilla de despedida que dio el nombre a este blog…

CARIBE MIX2: Santa Marta y Tayrona

8 junio 2010

Parece mentira que hayan pasado ya 8 meses desde que salimos de España. La verdad es que estamos deseando regresar para pasar el verano con la familia y amigos, y poner en marcha las ideas que tenemos en mente. Podemos decir que hemos tenido el privilegio de viajar “hasta cansarnos”, no queremos mas mochila ni mas hostel. El paraíso ahora es estar en casa y comer comida de mamá, y bueno aunque suene un poco frívolo ¡queremos estrenar ropa! (no más look camiseta transpirable, ni botas salomon). Y es que de to se jarta uno, ¿o no?

Pero bueno a lo que vamos, nuestros últimos pasos en este bello continente los hemos dado en la costa caribeña colombiana, en Santa Marta y el Parque Nacional Natural Tayrona. La ciudad de Santa Marta no es ni de lejos tan bella como Cartagena de indias, pero tiene un nosequé que queseyó que nos ha encandilado. La zona del paseo marítimo es muy agradable para pasear, aunque está haciendo unos días de calor infernal en los que sudas sin parar aunque no des ni un paso.

Santa Marta es además punto estratégico para hacer un excursión a Tayrona. Allí pasamos 2 noches, una de ellas en Castilletes una playa preciosa donde van las tortugas a desovar, pero no tuvimos la suerte de ver ninguna… solo vimos los vestigios a la mañana siguiente. El único inconveniente es que bañarse en esa playa era imposible a no ser que fueses David Meca, y es que el Mar Caribe tiene su genio y no todo son playas paradisíacas con sus arrecifes de coral. Así que al día siguiente, como buenos amantes del treking, nos enfundamos nuestras botas y nos pusimos a caminar hasta nuestro 2º destino. Una vez entras al parque la única forma de moverte es andando por senderos selváticos, o bien en caballo, pero ya comprobamos que montar es igual o más cansado…

En Cabo San Juan pasamos la 2º noche. En las calas del cabo además de ser bonitas te podías bañar, y allí si que pudimos disfrutar del día de playita, aunque la noche tuvo sus percances… Cuando estábamos en mitad de la cena empezó a caer un aguacero sobrenatural. Y resulta que teníamos alquilada una tienda porque no había lugar en las cabañas. Con ese aguacero la tienda ya estaría más que calada y con todo mojado sobre un gran charco!!! Drama!!!. Casi nos veíamos durmiendo en las sillas de plástico del restaurante con el vallenato de fondo!!! Horror!! Al final nos dieron lugar en un par de hamacas “chinchorros” para poder pasar la noche!, ¡y menos mal! porque no paró de llover en buen rato… mitigamos nuestra pena jugando al chinchón y Yoli le ganó a Javi, 2 masajes que hicieron que se fuese a dormir un poco más contenta J

A la vuelta a Santa Marta y para aprovechar nuestra pulserita de entrada al parque nos aventuramos a conocer otra zona, no tan turística, y donde esta la 2º mejor playa del mundo según la UNESCO (la 1º por cierto está en Galicia). Llegar hasta la entrada fue una movida, tuvimos que pedirle a un bus que nos parase en mitad de la carretera, y luego rogarle a un tipo que llevaba un tour turístico que nos dejase ir con ellos hasta la entrada. Una vez allí tuvimos que negociar que nos dejaran pasar, porque nuestras pulseras no valían por ese lado del parque, tuvimos que esquivar el soborno que nos ofrecían, y rogar de nuevo al hombre del tour que nos acogiera en su bus tb dentro del parque. Al final nos salimos con la nuestra y llegamos a Playa Cristal, una playa preciosa, de aguas cristalinas y llena de corales y peces de colores!!, sin duda tanto lío mereció la pena.

CARIBE MIX 1: Desde la frontera con Panamá a Cartagena

1 junio 2010
Nuestra primera parada en el caribe colombiano ha sido en las pequeñas poblaciones de Sapzurro y Capurganá. Para llegar aquí desde Medellín hay que tener mucha voluntad, son muchas horas en bus, para después montarte en una lancha-patera con más gente que asientos, que tarda tres horas en llegar, mas el tiempo que se toman los caribeños para arrancar, aquí en “Locombia“ se lo toman todo con muuuucha tranquilidad. Vamos que no hay seriedad coño! Pero “el caribe es así papi“, lo mejor que haces es relajarte tú también y tomártelo con humor.
Estas aldeas están muy aisladas, y son seguras desde hace pocos años, todo es más caro pq sólo se puede llegar en barco, y los alojamientos baratos están en dos categorías: cama piedra o semipiedra… Pero lo bueno es que disfrutas de una pequeña aldea de pescadores con pocos gringos (y muchos mosquitos).

Tenemos que decir que lo mejor de esta zona de Colombia, es precisamente el lado panameño, puedes irte en bañador con tu toalla, y pasar andando por el puesto fronterizo a Panamá, allí está la playa de la miel, una playa desierta de arena blanca paradisíaca, que podéis ver en las fotos.

La exquisitez culinaria de la zona se llama “patacón”, y es una base de plátano frito a la que se le pone de todo por encima, como si fuera un pizza. Y por supuesto el pargo rojo con arroz de coco y patacones fritos. Ahí se acaba su dieta, es todo lo que comen, jeje.

También para no perder la costumbre, hicimos un poco de trekking, quisimos llegar caminando por la selva a una catarata que llamaban “el cielo”. Aunque en el camino íbamos con el agua del río hasta las rodillas, era transparente e idílico, con niños negritos jugando en medio de la jungla… pero de repente nos cayó un aguacero, bastante común por aquí, que convirtió el agua transparente en lodo… y el supuesto cielo no hacía demasiado honor a su nombre… De todas formas nos lo pasamos bien, charlando con un “san pedro” colgao que vivía en la cabaña del cielo, y que nos cobró 2 euros a cada uno por mantenimiento del cielo.

De aquí nos hemos venido a Cartagena de Indias, una ciudad preciosa, y carísima, por aquí es donde viene de vacaciones la jet de Colombia. Es toda colonial y muy bien conservada, nos recuerda mucho a Cádiz, de hecho tiene unas murallas idénticas, tiene en común con Cádiz que las dos fueron sitiadas por el mismo pirata, Francis Drake, deberían estar hermanadas aunque fuera sólo por eso.

Desde Cartagena hicimos una excursión de dos días a Playa Blanca, un paraíso donde nos dedicamos a leer, beber cerveza, tomar el sol y ver las manadas de búfalos que de repente corrían por la orilla. La playa está en la isla de Barú, donde no hay luz ni agua corriente, pero como duermes en una hamaca en la playa, tampoco te importa mucho.

 

 

 

SALSA Y CAFÉ

27 mayo 2010

¡Madre mía que buena la llegada a Colombia!

Nuestros primeros pasos en estas tierras fueron en Cali, capital mundial de la salsa. Empezamos con mal pie con el timo del taxista que nos devolvió billetitos falsos… hay que tener cuidao con estas cosas. Pero esto se nos pasó enseguida porque vimos que en general la gente en Colombia es muuuuuuuuy amable, todo el mundo sonríe y está de buen humor, y te reciben al entrar en cada comercio con un “a la orden, bien pueda” y se despiden con un “con mucho gusto, que estén muy bien”.

Cali es una de las ciudades más grandes de Colombia, después de Bogotá y Medellín, y se encuentra cerca de la zona del eje cafetero. Colombia, a diferencia de Brasil, además de producir café, tiene una gran cultura cafetera. Pero aquí el café es algo más de casa que de calle, así que un buen expreso no te lo ponen en cualquier parte. De todas formas eso da un poco igual porque la calidad del café es tal que hasta el tinto (café de cafetera eléctrica) está güeníiiiiiiiiiiiiiijimo! ¡Viva el café de Colombia!

En Cali también tuvimos la oportunidad de probar las arepas con quesito, ¡deliciosas!, y el jugo de lulo, una fruta endémica de la zona.

Nuestra segunda parada fue Salento, un pueblito idílico de la zona cafetera. Aquí tuvimos la suerte de caer en el hostal de Josep, un catalán familiar de Ferran Adriá, que nos hacía desayunos de 9 PLATOS!! Todos de alta cocina, INCREÍBLE!! Hay que probarlo para saber de lo que estamos hablando: sopa caliente de mora, manzana al horno con reducción de ron, frutas al vapor, sashimi, milhojas de pepino con queso y dulce de guayaba…etc hasta 9, y encima variando cada día, A pesar de esto lo mejor en este hostal fue el trato recibido por todos: Josep, Mihail, Mauricio y Claudia, muchas gracias por la simpatía, y la confianza que nos disteis!! Mauricio… CHANCHO!! Jijiji

Salento es lugar estratégico para visitar el Valle de Cocora, donde Javilanda alquilaron caballos y pasaron a convertirse en Aragon y Arwen de paseo por el bosque de Elron. Con nuestros bellos corceles atravesamos valles de palmeras de cera de 60m., las más altas del mundo, ríos y montañas, dimos un paseo muy emocionante que mereció la pena a pesar de los escozores de después…

Otro día fuimos a visitar la finca de café de Don Elías, un señor de unos 75 años muy amable, y que transmitía tanto buen rollo que nos salieron flores en la cabeza. Con Don Elías aprendimos como funciona todo el proceso del café desde la recogida de la planta hasta que llega a la taza, vimos el fruto por primera vez, probamos naranjas NO transgénicas de su finca (que buenas!), y descubrimos que el secreto de un buen café está en los pequeños detalles de su elaboración.

Y tras Salento pusimos rumbo a Medellín, famoso por sus bonitas mujeres y por la plaza del centro que está llena de esculturas de Botero. Allí nos quedamos en el barrio pijo, como todos los gringos. Es increíble la diferencia que hay entre esa zona y el centro de la ciudad lleno de indigentes, y con mucha pobreza, una lástima la verdad ver tanta desigualdad. La vida en Colombia se ve maravillosa pero desde luego no en las grandes ciudades, es uno de los motivos por los que preferimos saltarnos Bogotá.

Así que de Medellín pusimos rumbo al CARIBE donde pasaremos nuestras últimas semanas recorriendo la costa para volver a España negros como el carbón. Por el camino hicimos una parada estratégica en el pueblo de Santa Fe de Antioquía para conocer el famoso “puente de occidente”, construido por un nativo del pueblo que también participo en la construcción del puente de Brooklyn de nuevayó, ahí es ná!

RUMBO A COLOMBIA

14 mayo 2010

Esta es la historia de un viaje a Colombia de muchos kilómetros que empezó en la ciudad de Lima, y que tras muchas horas de viaje, llegó a Máncora, un pequeño pueblo en la costa norte del Perú. Nos habían dicho que era un pequeño paraíso, y nosotros la verdad lo dudábamos, pq una playa apetecible en el pacífico, todavía no la habíamos visto, generalmente este océano está lleno de leones marinos y el agua está más helada que en Portugal. Pero Máncora al estar más próxima al ecuador tiene aguas cálidas, arena blanca y kilómetros y kilómetros de costa solitaria. Así que aquí comimos pescaito frito, que aunque no es como el de Cádiz, nos sirvió pa quitarnos el antojo, y chapoteamos y tomamos el sol durante unos cuantos días, porque en el pueblo no hay más ná que hacer, a no ser que te guste el surf, pq hay muy buenas olas.

De Máncora nos fuimos contentos y bronceados a nuestro próximo destino en Ecuador, Quito. El viaje estuvo movido pq alguien robó la gasolina del bus y nos quedamos tirados en la carretera, el chófer fue a buscar gasolina y empujando el bus salimos del paso, pero casi no llegamos a coger el trasbordo en Ecuador, y vaya tela la fronterita de Ecuador, hay unos 5km. entre los dos países que hay que correr literalmente porque aquello es ciudad sin ley.

En Quito nos recibió nuestro colega Roberto, que trabajó con Yoly en la TAPSA hace unos añitos y ahora vive en esta bonita ciudad con su mujer, Melisa, que es de aquí, y tienen dos churumbeles preciosos. Roberto nos recibió con tortilla de papas y una paella que nos comimos con su familia! Diossss que de tiempo sin comer paella! No recordábamos que nos gustara tanto. Y ese aceite de osuna en las tostadas por la mañana no tiene precio! Muchas gracias por todo Rober! Hemos estado en tu casa como reyes.

Y tras esta escala, otro gran viaje en bus hasta Cali, la primera gran ciudad al sur de Colombia. El viajecito también estuvo movido pq nos encontramos con un paro indígena en la carretera que nos retuvo 6 horas. En Ecuador por lo visto es común que los piquetes corten las carreteras durante días. Nuestro autobús tuvo una reunión de pasajeros y decidimos democráticamente llorarles un poco a los indios y decirles que llevábamos muchas horas de viaje y que no habíamos comido, eso y darles unos 3 dólares por persona como “minichantaje” nos ayudó a pasar. Así que después de un viaje infernal con muchas películas malas (una de cantinflas llegaron a poner!), llegamos a Cali, que aunque esté muy al sur, ya tiene un poquito más de caribeña que de andina, ya os contaremos…

amazoneando en Iquitos

8 mayo 2010

La experiencia en el Amazonas ha sido para nosotros una de las partes más emocionantes de todo el viaje. En poco más de una hora llegamos en avión de Lima a Iquitos, es increíble la bofetada de calor y humedad que se siente cuando llegas allí. Por suerte a nuestra llegada nos recibió un Mototaxi para acercarnos al centro mientras nos daba el fresquito en la cara, ¡con la ganas que teníamos de montarnos en uno!

Iquitos está en mitad de la selva amazónica y presume de ser la ciudad más grande de Latinoamérica a la que solo se puede acceder por barco o por avión. Este es el motivo por el que en la ciudad apenas hay coches, los Mototaxis son los reyes de la carretera! Paseando por la ciudad estuvimos un día y pudimos ver la vida que tiene, con un rollo totalmente tropical e indígena. Visitamos el barrio de Belén, una de las zonas más pobres, pero muy especial ya que está construido en terreno inundable, las casas son flotantes y los lugareños lo llaman la Venecia del amazonas. Además en Belén hay un mercado diario para pasear en el que te puedes comprar un cuarto de kilo de caimán, tres piezas de piraña para hacerlas a la plancha, una piel de jaguar pa tu salón… to mu exótico.

Podemos decir que en esto de los “tours” a veces se tiene suerte y a veces no tanta, y en este caso la aventura nos salió excelente! Al llegar a la agencia nos recibió nuestro guía, al que no tuvimos que compartir con ningún gringo! Juntos nos montamos en una lancha que nos llevó 100 km navegando por el Amazonas hasta nuestro maravilloso Lodge, y cual fue nuestra sorpresa al averiguar que el Lodge era ENTERO para nosotros!! Con servicio de camareros (que rico el pez gato que preparaban!), zona de hamacas, y nuestra barquita para los paseos diarios con nuestro guía personal, un LUJO total, éramos los reyes de la selva! Allí estuvimos 100% desconectados, sin internet, sin móviles, sin gente, y sin luz! Las noches se iluminaban con lamparitas de aceite J

Pasamos así 3 maravillosos días que la verdad se nos han hecho cortos. Hemos visto muchos animales, pero de entre ellos nos enamoró el perezoso, una especie de mono pero se parece más a ET. El guía siempre veía a to los animales por camuflados que estuvieran, iguanas, tarántulas del tamaño de nuestra mano, hormigas bala, monos, muchas aves… Cuando vio al perezoso más o menos al alcance, trepó por el árbol cual Tarzán, y nos lo bajó para acariciarlo! A un animalillo extraño y salvaje!! Flipamos en colores!!

Y también flipamos al ver el atardecer de mil colores en la quietud del rio Amazonas montado en una barca, flipamos con las excursiones nocturnas en busca de anacondas, flipamos viendo delfines grises y rosas nadando a nuestro lado, flipamos con el sonido de la selva por la noche… aunque en realidad, con esto último, dormimos más que flipamos, es muuuuuuuuuuuy relajante el sonido de la selva de fondo mientras uno está tirao en la camita con su mosquitera.

TROPECIENTOS ESCALONES HASTA EL MACHUPICHU

3 mayo 2010
Cusco fue en su día la capital del imperio inca, ellos creían que era el centro del mundo… los incas eran un poco así, si no, no habrían llegado tan lejos como imperio. Hoy es la meca del turismo peruano, y eso implica que el turista se siente un poco perseguido y acosado por los vendedores de tours, restaurantes y masajes. Pero más allá del coñazo que te dan, hay que tener cuidado con las agencias que son unos timadores. Nosotros por eso siempre intentamos retrasar el pago cuanto podemos. Nuestro lema: “Si pagas, la cagas”. Y aunque peleamos cada injusticia, nos lo tomábamos con humor, pq si no al final acabas estresado de pelear por cada detalle que no cumplen…

Como el camino está muy deteriorado por las lluvias que hubo hace poco, decidimos hacer la ruta en coche hasta el pueblo de Aguas Calientes, que es el más cercano a las ruinas, y subir andando desde allí, dos horitas infernales subiendo escalones tamaño XXL que hacen que disfrutes más de la vista cuando llegas.

La ciudad es impresionante, está intacta y puedes imaginarte cómo vivían a esta altura aquellas personas. Cuando llegas, antes de que amanezca, está todo nublado y tiene un aire místico, pero se va despejando a lo largo de la mañana y puedes ver las montañas que rodean la ciudad, una visión increíble.

Una de tantas coincidencias bonitas de este viaje fue encontrarnos en el tour a Machupichu con Ander e Isa, una parejita de pamplonicas que hacían un gran viaje acompañados del hijo de Isa, Aimar, “el niño de hierro y no de manteca, Aimar el karateka!” Los tres nos conquistaron con su simpatía y su gran corazón, y estuvimos juntos todo el tiempo que pudimos. Su perspectiva del viaje era distinta a la nuestra, ellos habían estado trabajando en proyectos de eco-villas en Argentina, y estaban buscando otros proyectos similares en Amazonas y Ecuador… la verdad es que nos picó el gusanillo y vamos a investigar sobre este tema que nos pareció muy interesante.

Con ellos recorrimos también parte del Valle Sagrado de los incas (la parte más económica, pq aquí te cobran una pasta por ver las piedritas) y conocimos el mercado de Chincheros, un gran mercado indígena donde vendían de todo; las terrazas de Moray, un sistema circular donde los incas experimentaban con sus cultivos, ya que cada terraza tiene un microclima diferente; y las salineras incas de Maras.

Y de Cusco, extenuados de tanta ruina y tanta piedra gigante, nos encaminamos a Lima, a 20 horas de autobús, y bajando por fin al nivel del mar. Adiós Altiplano!

PD. para Aimar: Estamos entrenando con los aviones que nos regalaste para la próxima vez que nos veamos!!! El planeador no veas como vuela!

El vuelo del Cóndor

28 abril 2010
Aunque suponía un desvío de 6 horas de carretera, decidimos visitar Arequipa para conocer el cañón más grande del mundo “el colca” con 4160 metros de profundidad.

La ciudad de Arequipa es conocida como la ciudad blanca. Esto es porque utilizan ladrillos de una piedra volcánica blanca para hacer sus casas. La ciudad tiene una arquitectura colonial muy bonita, y es la más rica de las visitadas desde que entramos en zona andina por Bolivia. Es extraño ya que, a pesar de estar en un desierto y rodeada de volcanes con un clima difícil (sería la continuación del desierto de Atacama en Chile) los arequipeños han sabido explotar al máximo sus recursos y tienen bastantes industrias (cemento, ladrillos, alpacas…)

Desde aquí hicimos una excursión de 2 días al valle y el cañón del Colca. Nuestra guía era una auténtica animadora, la llamamos Rita Irasema, y nos tuvo entretenidos toooooooooooodo el viaje, contándonos millones de historias sobre arequipa y los pueblos del valle. Por ejemplo, nos contó que los Incas nunca invadieron el valle del Colca porque la conquista de esas tierras fue por casamiento. Además como Rita era lugareña, del pueblo de Chivay, nos llevó a sitios muy curiosos fuera de los circuitos turísticos, como un cementerio PRE-Inca lleno de cráneos deformados tipo caracono. Estas deformaciones las hacían en las cabezas de los bebés con tablillas y cuerdas, y tenían que llevarlas hasta los 4 años!!! Así conseguían que sus cabezas tuvieran la forma de su Dios, Apu Misti, el sagrado volcán. Una de las pocas cosas buenas que hicieron los conquistadores españoles fue prohibir estas prácticas.

Pero sin duda lo más maravilloso de toda la excursión fue tener el privilegio de ver volar al ave sagrada, ¡al cóndor!. Es realmente sobrecogedor ver sobre tu cabeza volando semejantes pajarracos, los cóndores miden 3 metros de ala a ala, y cuando están volando las expanden en todo su esplendor. Tuvimos mucha suerte, pues no siempre regalan ese espectáculo para la vista, teníamos a 7 u 8 cóndores volando a nuestro alrededor y haciendo virguerías aéreas, y con el cañón del colca como escenario!!

camisaraki? waliki! (como estas? muuu bien)

25 abril 2010
El lago Titicaca es el lago más grande de Sudamérica, y el más alto del mundo, está a 3.800 m. sobre el nivel del mar, la mitad del lago es boliviano, y la otra mitad peruano. Desde la Paz, llegamos directos a Copacabana, el pueblo que dio nombre a la famosa playa de Río. Pero el único punto en común que tienen estos dos lugares, es la virgen de la candelaria, una virgen mu gitana queestá en el santuario de Copacabana, una iglesia mu bonita que parece una mezquita. Copacabana es un pueblo tranquilo, pero por ahí pasan miles de gringos en dirección a / viniendo del Perú.
Justo enfrente de Copa está la Isla del Sol, una maravilla para la vista, veréis en las fotos playas de arena blanca y aguas cristalinas, pero a ver quien tiene lo que hay que tener para bañarse. Unos andaluces acostumbrados a climas templados desde luego no. Esta isla además es un lugar sagrado, porque aquí nació el primer rey inca, Manco Capac, hijo del mismísimo Sol.

Y de este sagrado lugar nos fuimos al lao peruano, que tiene las famosas islas flotantes de los uros. Estos uros eran una tribu que para no tener movidas con los vecinos se fabricaron unas islas con juncos del lago y se pusieron a flotar por ahí. Hoy en día viven del turismo, pero el sitio donde viven es impresionante, todo hecho con los juncos!

También visitamos la isla de Taquile, una isla en la que parece que se ha detenido el tiempo, las comunidades que viven allí no disponen de carreteras, ni siquiera de animales de carga, y transportan sus recursos a la espalda. Los hombres de la isla (que no las mujeres) elaboran los tejidos más finos del Perú, van por ahí con las agujas en las manos teje que teje. Se hacen sus propios gorros que son rojos si están casados, o blancos y rojos si están solteros. Si se quieren casar, el suegro les obliga a verter agua en su gorro para ver si es un buen tejedor, si el gorro no está lo suficientemente prieto, tendrá que hacer otro mejor para conseguir a la chica.

Perú tiene muchas cosas que ver, pero a estas alturas ya estamos planificando muy bien lo que nos queda del viaje, pq nos hemos comprado ya el vuelo de vuelta! Si, ya tenemos fecha. Volveremos desde el caribe colombiano el 11 de junio, llegamos a Madrid un viernes! Así que reservaros ese finde los madrileños. Bss pa tos.

LA RUTA DE LA MUERRRRTE

21 abril 2010

Llegamos a la estación de bus de la Paz a eso de las 5 de la mañana sin reserva de hospedaje, y ahí nos tocó hacer tiempo hasta una hora razonable para llamar… amenizamos la espera persiguiendo a los gringos que veíamos por la estación para copiar direcciones de hostales de sus Lonely planets. La verdad es que empezamos el viaje de lo más organizaditos, reservando siempre con antelación, incluso haciendo timings cual cuentas!!! Pero esas costumbres (para bien o para mal) cayeron en el olvido.

La Paz es la capital de Bolivia. En realidad anteriormente lo fue Sucre, pero por motivos políticos y económicos le quitaron el privilegio a los sucrenses, quienes al menos quedaron como capital del poder judicial. La Paz no es una ciudad tan bonita y cuidada como la bella Sucre, pero tiene la energía y la chispa de una gran ciudad, con millones de bares, tiendas, gente andando por la calle a un ritmo frenético… y hemos pasado alli unos días bastante entretenidos.

El primero de ellos lo dedicamos al turisteo, Y el resto ¡¡a hacer compras sin parar!! De puesto en puesto, preguntando precios, charlando con los lugareños, regateando, y disfrutando como enanos. La verdad es que Bolivia es como Marruecos, un paraíso de las compras de artesanías, la pena es que no hemos podido comprar muchas cosas porque luego todo hay que llevarlo cargadito a la espaldas.

Desde la Paz hicimos una excursión hasta Coroico, pero no fue una excursión cualquiera. Para llegar, atravesamos 64 kilómetros de peligrosas y angostas carreteras de tierra, bajando de los 5000 metros a los 1300, cruzando sobre ríos, cataratas, yungas, piedras, y todo esto ¡a 2 ruedas!. Hicimos el clásico recorrido en bici de la llamada “carretera de la muerte” y sobrevivimos. Eso sí, al día siguiente no había quien nos moviese de la cama…

Maño y cuñá no os la vais a creer, ya somos unos jachas del descenso!! J


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